miércoles, 7 de marzo de 2012

LA FAMILIA Y UNO MAS.

Gran Familia (Sevilla)

Hace algún tiempo, para ser exactos mes y medio, nos avisaron que en unos campos rodeados de cañizos existía una familia que, desde hace mucho sobrevivían con los restos de comida que cogían de un Mcdonalds, cruzando peligrosas carreteras para llegar hasta allí.

zona de cañizos. 

Como en cualquier familia, se repartían las tareas. Mientras el Padre iba a "comprar" la madre cuidaba a sus pequeñuelos y viceversa. Ambos se encargaban de alimentarlos y protegerlos, les enseñaban a no confiar en las personas, a escapar de cualquier peligro que pudiera acecharlos.


Padre.

Día tras día fuimos observándolos, conociendo sus costubres, siempre vigilados por esos padres que no olvidaban su función de proteger a sus crías amenazándonos desde la lejanía.

Madre.

La historia se repetía, ellos también habían nacido en ese paraje, habían crecido y desgraciadamente habían perdido a sus padres. Ahora ya eran adultos y su descendencia seguiría su mismo camino si no lo evitábamos... crecerían  y de nuevo nacerían mas pequeños, quedándose algunos en el camino.


Madriguera donde vivían.

Nuestra intención era recoger a toda la familia a la misma vez, tarea imposible por la destreza e inteligencia que habían desarrollado. Tras muchos días de paciencia por fin conseguimos coger a una pequeña, nuestra pequeña Tierra (14/01/2010), salvaje y rebelde hasta que sintió el calor de nuestros brazos, en ese momento se convirtió en una dulce pequeña. Desde ese primer momento Tierra olvidó su pasado y se convirtió en unos más de sus nuevos compis y en uno más de nuestros pequeños en Gran Familia.

Tierra.


Una semana más nos costó el siguiente miembro de la familia.

Lazo (20/01/2012), el Papi que confiadamente fue a comer y no esperaba encontrarse con ese lazo, ese lazo contra  el que luchó desesperadamente y al que aún le cuesta olvidadar, es un alma libre y poco a poco entenderá que su vida ha cambiado y nunca más tendrá que estar alerta.

Lazo (Papá)
Más días seguían pasando y seguíamos allí, aún quedaba la mamá y dos pequeños, cada vez mas esquivos, cada vez mas desconfiados, pero a pesar de ello un despiste por parte de la madre y... otra mas que se reunía a la familia.
Nela (3/02/2012), al igual que Tierra, no luchó en cuanto sintió una caricia, descansó, se dejó querer. Solo pide caricias y mimos, entendió que ya tiene quién la proteja y te pide a cada instante ese roce que nunca había conocido.

Nela (Mamá)

Conforme pasaba el tiempo, nuestra preocupación aumentaba, ahora quedaban dos pequeños solos, sin nadie que los protegiera. Aunque sus padres los habían enseñado y su recogida cada vez era mas dificíl y, no por ello pensábamos abandonarlos, los alimentábamos a diario, se acostumbraron a tener comida para que no tuvieran que buscarla con el riesgo que ello supondría en pequeños de apenas dos meses y medio.

Apenas los veíamos, se escondían pero sabíamos que allí seguían, hasta que un día por fin se dejaron ver, ese día....

Cañizo (18/02/2012), uno más con nosotros. Apenas se rebeló, su estado fisíco ya estaba muy débil y deteriorado, enseguida conoció a su madre.


Cañizo.

Quedaba uno, solo totalmente, o eso creíamos. Los días pasaban, otra semana más y esa criatura estaría desolado, viendo como ya no tenía a nadie. Nuestra desesperación crecía con la suya, temíamos por su vida, su hermano ya venía en malas condiciones, como estaría el, al igual que todos no se dejaba ver, pero seguía comiendo...seguía allí!


Albero.

Nuestra sorpresa hace unos días,  cuando pensábamos que solo quedaba el... observamos que no, que había otro adulto, que no estaba solo, otra más de la familia le acompañaba... ¿su tia quizás?.  Esa primera  camada que dió inicio a toda la historia, no solo se habían salvado dos, sino tres! El hambre hizo que Grana (25/02/2012) acudiera a nuestra visita y tras ella el pequeño Albero (25/02/2012). Por fin iban a estar todos juntos, pero esta vez sin peligros, sin nuevas camadas y sin hambre en sus estómagos.

Grana.

La familia , Lazo, Nela, Tierra, Cañizo, Albero y Grana, empiezan una nueva vida y con ellos nuestra esperanza de alcanzar una casita para cada uno de ellos, quizás es una utopía, pero es un deseo tan fuerte... Ellos un año malviviendo, pasando frío, cuidando de los suyos, mes y medio de angustia merece esa recompensa, ninguno había conocido el calor humano y todos ellos lo agradecen con su tiena mirada.


Después de semanas de angustia, por fin la familia vuelve a estar junta!

Lazo, Nela, Tierra, Cañizo, Albero y Grana, ya forman parte de nuestra Gran Familia...

¿Tendrán su oportunidad?

Contacto@granfamilia.org 


La paz y la armonía constituyen la mayor riqueza de la familia.

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